y es allí donde yo –yo– levanto la mirada –yo levanto la mirada –la mirada –es allí donde levanto la mirada y lo veo –yo–, lo veo: el mar. Por primera vez, después de días y días, verdaderamente lo veo. Y oigo su voz desmedida y el fortísimo olor y, dentro, su imparable danza, ola infinita. Todo desaparece y sólo queda él, frente a mí, sobre mí. (Alessandro Baricco)
Si esto es la inmensidad ( ) Entonces esto es el colapso )( Y el infinito amurallado (.)
Flotas. Tus respiros hondos suenan pesados con los oídos bajo el agua. Ya te sacará la marea, tu esfuerzo ha sido suficiente, es hora de descansar. -Paulina Riveroll
Miré a mi alrededor, el cielo estaba estrellado, y en el horizonte, el cielo y mar eran indistinguibles; infinitos y en tanto infinitos inconmensurables, pero uno más grande que el otro. ¿Infinitos dentro de otros infinitos?, o ¿infinitos más grandes que otros?, infinitos de distintas cardinalidades. Su inmensidad me asombra, impone y a veces me asusta. -Miroslava Mosso Rojas
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